Lidia López Miguel


Lidia López Miguel

Biografía

Nací en Madrid en 1983 en una familia trabajadora de origen soriano. Hasta 2007 viví con mi familia en Alcorcón y desde entonces resido en Ocaña, lugar al que me vine para ser independiente. Por aquel entonces no fui consciente de que estaba siendo víctima de una gran estafa urbanística que ha afectado a muchos de los que nos vinimos a vivir a Ocaña durante aquellos años. Afortunadamente no compré para invertir sino para vivir. Soy Licenciada en Periodismo por la Universidad San Pablo CEU, centro en el que también realicé estudios de Doctorado en Análisis de la Comunicación Social y Sociedad del Conocimiento (aprobé todos los cursos pero nunca lo terminé por falta de tiempo). En el año 2013 obtuve el título de Máster en Dirección Comercial y Marketing en EFEM. Comencé mi carrera laboral en diversos medios de comunicación como Cadena Cope y la Agencia EFE, y más tarde di el salto hacia la comunicación corporativa sin dejar de colaborar en diversas publicaciones dentro del ámbito cultural y, especialmente, en el literario. Tras un ERE extintivo en la empresa en la que trabajaba, decidí intentar hacer realidad mi sueño de tener una editorial independiente de poesía, con solo 300 euros para sacar el primer libro y toda la ilusión. Actualmente esta editorial va a cumplir 6 años, he editado más de 300 títulos y se ha convertido en una editorial de referencia en la edición de poesía en Castilla La Mancha. Los sueños se pueden lograr, por eso sé que SÍ SE PUEDE.


Motivación

Estoy segura de que con un cambio en la gestión podemos acabar progresivamente con la enorme deuda que hace de Ocaña el municipio de 10.000 a 40.000 habitantes más endeudado de toda Castilla La Mancha, ampliando incluso las prestaciones sociales. La solución es sencilla: no tendremos que pagar favores a la red clientelar que el Partido Popular lleva 20 años alimentando desde su posición en la alcaldía de este pueblo. Da vergüenza tener que decir que en tu pueblo se prioriza el pago de los fuegos artificiales frente a los pagos a la empresa encargada de limpiar las calles. Por otra parte, Ocaña es una extraordinaria villa que debería ser un referente histórico y artístico no sólo en Castilla La Mancha, sino a nivel nacional, y para ello es necesario un gobierno local que ponga en valor todo su potencial, luche contra el expolio y la destrucción del Patrimonio y ponga en marcha un plan turístico integral que supondría grandes ingresos para el municipio y la reactivación del comercio local, hoy en día tremendamente deprimido. También es fundamental hacer de Ocaña una ciudad libre de violencias machistas, incentivando desde el ayuntamiento planes de empleo para víctimas, creando redes de acogida y procurando medidas de prevención y protección para todas las mujeres y sus hijos e hijas.