Maria Del Carmen Diez Sierra


Maria Del Carmen Diez Sierra

Biografía

Nací en un pequeño municipio de la Rioja y he vivido casi toda mi vida en Castilla y León, los últimos 40 años en Salamanca. Ahora que tengo 61 estoy encarando los últimos años de mi actividad laboral que he desarrollado fundamentalmente en la Administración Local. He tenido la suerte, a mi juicio, de poder desempeñar distintos puestos de trabajo: auxiliar de enfermería, técnica de consumo, responsable de programas de empleo y formación, técnica de organización en Recursos Humanos, Animadora Comunitaria y, en la actualidad trabajo como técnica de Igualdad y Violencia de Género. Una vida laboral de 40 años da para mucho. La formación también ha supuesto una faceta importante en mi vida: soy Licenciada en Derecho y Graduada Social Diplomada, así como Experta en Género y Comunicación. Cuando cumplí 18 años murió Franco, mi juventud estuvo influida por los últimos años de la dictadura y la Transición. En esa época trabajé activamente para ayudar al cambio de nuestro país. Después he participado sobre todo en movimientos sociales a los que he estado vinculada por mis inclinaciones y por la necesidades del momento. Actualmente simultaneo la militancia en Podemos con la participación en una Asociación Feminista. Pertenezco al Círculo de Podemos Salamanca y soy Vicesecretaria General y responsable de municipalismo del CCM


Motivación

Creo que solo desde la más amplia unidad de quienes aspiramos a conseguir que nuestra ciudad sea hermosa no sólo por su arquitectura sino también por habitable, justa, culta y saludable será posible conseguir el gobierno municipal en el Ayuntamiento. Esta unidad aunque es un reto, no es imposible.

En ese marco hay una serie de ideas que me motivan porque considero que son posibles y que de llevarse a cabo mejorarán la vida en la ciudad.

Un reto importante es conseguir que los servicios municipales funcionen adecuadamente con el menor coste para la ciudadanía. Esta debe ser la principal misión de un Ayuntamiento para el que las personas cuentan.

Podemos tener una movilidad más amable, que haga más seguro y cómodo el desplazamiento de la mayoría que va a pie a la vez que tranquilice la circulación de los vehículos.

Las inversiones en la ciudad han de responder a necesidades reales y han de contar con la participación de sus vecinos y vecinas.

La atención social ha de ser una prioridad que no debe limitarse a paliar la situación del momento, también ha de intervenir en modificar sus condiciones de vida. Asegurar una vivienda digna es un cambio importante.

El Ayuntamiento ha de tener una postura proactiva hacia la industrialización de la ciudad. La juventud se nos va fuera porque no hay expectativas de trabajo. Es también misión de quienes gobiernen la ciudad promover condiciones para el futuro.

Y esto no es posible hacerlo sin la participación de las personas.