Marina Locutura Sastre


Marina Locutura Sastre

Biografía

Soy Marina. Tengo 34 años. De formación Ingeniera Geóloga y Máster de especialización en Ingeniería Geotécnica, terminé mis estudios coincidiendo con el inicio de la crisis por lo que tras varias becas decidí salir fuera de España. Estuve un año viviendo en Londres estudiando inglés y trabajando en diversos trabajos precarios. Decidí volver y reorientar mi carrera profesional hacía la educación porque siempre he creído que es la herramienta más poderosa para cambiar la sociedad. Actualmente trabajo en el ámbito de la intervención social y estudio Educación Social por la U.N.E.D. Participé en el 15 M, lo que me llevó a sumarme a Podemos cuando inició su andadura. El siguiente paso fue presentarme a las elecciones al Consejo Ciudadano de Burgos donde he estado aportando ideas, trabajo y he sido la encargada de la Secretaría de Igualdad, Feminismos y LGTBI. Creo que la presencia en la calle es imprescindible para el cambio, pero es necesario también llevar la voz de la gente allí donde se toman las decisiones y especialmente la voz de las mujeres que ha sido silenciada durante demasiado tiempo.


Motivación

El motivo para presentar mi candidatura no es otro que continuar el trabajo que empecé cuando decidí presentarme al Consejo Ciudadano Municipal de Burgos. Creo en el potencial de Podemos para devolver a los ciudadanía y en especial a las personas jóvenes la posibilidad de elegir nuestro proyecto de vida y no vivir sobreviviendo a las circunstancias que nos impone la economía, en definitiva, que nos permita participar en las decisiones sobre el modelo de ciudad que queremos. Mi modelo es aquel que permita un desarrollo sostenible, que no deje atrás a nadie, y que escuche la voz de las mujeres que hasta ahora ha sido poco escuchada y estoy segura que la inclusión del feminismo en la política no es solo aconsejable si no imprescindible. Estos años de participación en el Consejo Ciudadano me han permitido aprender a realizar análisis más profundos, a defender posiciones incómodas con argumentos y sobre todo me han hecho tomar conciencia de que si una no hace política, otras personas lo harán por ti. Además, tengo el firme convencimiento de que estamos en el momento idóneo para que la perspectiva de género sea incluida en las instituciones no como un eslogan sino como una realidad que impregne el clima de las instituciones e influya de forma real en la toma de decisiones y estoy dispuesta a poner mi experiencia y amplia formación en género al servicio de ese objetivo.