Nuria Lozano Rojas


Nuria Lozano Rojas

Biografía

Natural de Algeciras, conocí el municipio de Arriate a la edad de 18 años al conocer al que sería mi futuro marido que era de este pueblo.

Con esa edad estudiaba Traducción e Interpretación francés/inglés en la Facultad de Traducción de Granada, realizando un semestre en Ginebra (Suiza) en la FTI gracias a una beca Erasmus.

Tras concluir mis estudios recibí una beca Leonardo Da Vinci que me condujo durante un año hasta la sede de la multinacional Total en París, donde me encargaba junto a otra compañera de animar un espacio de aprendizaje de español para los empleados en el departamento de formación de la empresa. Al mismo tiempo gestionaba la administración de los test de nivel lingüístico en diferentes idiomas para los expatriados franceses y los empleados que venían a la sede, conociendo a multitud de gente con perfiles muy diferentes, lo cual enriqueció enormemente mi experiencia.

Desde septiembre de 2007 me dedico a la docencia como profesora de la Junta de Andalucía. He estado durante 11 años trabajando en diferentes EEOOII de Andalucía en localidades como Macael, Priego de Córdoba, Baza, Estepa o Algeciras. Actualmente, y tras haber aprobado el pasado curso las oposiciones de profesora de enseñanza secundaria imparto clases de francés en el IES Martín RIvero de Ronda.


Motivación

A pesar de que nunca me ha entusiasmado especialmente la política como profesión a la que dedicarme, decidí aceptar la propuesta del compañero para presentarme a estas primarias al ver el giro que día tras día va dando nuestra sociedad. Personalmente creo que las instituciones, por desgracia, están a menudo al margen de los verdaderos problemas sociales que afectan a las personas y que vivimos en un mundo globalizado en el que las constantes informaciones que recibimos a través de los medios y la cantidad de entretenimientos que se nos ofrecen pretenden alejarnos de los problemas que nos rodean y que nos afectan realmente. Desde mi humilde opinión considero que es importante despertar la noción de pueblo, de vecindad y llevar a cabo políticas sociales donde el acento se ponga en lo que realmente nos atañe en el día a día a través del fomento de los recursos locales, de la cooperación y del fomento de la cultura a través de acciones que mantengan viva el alma de nuestros municipios.