Raul Fuentes Carro


Raul Fuentes Carro

Biografía

Tengo 42 años y hasta hace pocos años, toda mi vida la he pasado en un pequeño pueblo del Norte de León.

Tras el paso por el colegio y el instituto, empecé la Licenciatura en Derecho por la Universidad de León, pero el cierre del negocio familiar me llevó a aparcar los estudios y centrarme ne la búsqueda de empleo. Al igual que en otras muchas zonas envejecidas de España, el trabajo no abunda y he ido encadenando trabajo precario tras trabajo precario.

En la actualidad trabajo como teleoperador, soy miembro del Consejo Ciudadano Municipal de Podemos León y militante activo y conservo la ilusión del primer día.


Motivación

Tras el 15M y el nacimiento de Podemos, siempre tuve el convencimiento que había nacido la herramienta que lograra la transformación social que España necesitaba y necesita. Las formas de la "vieja política" son un fantasma que esperan su oportunidad para recordarnos que lo que "toda la vida se ha hecho así" no puede ni debe cambiar.

Vivimos en un Municipio castigado por la corrupción y la deuda, con servicios públicos deficitarios y precarios, con una Corporación Municipal opaca e inaccesible al ciudadano, sin tejido industrial, sin empleo, sin oportunidades.....

Presento mi candidatura porque estoy convencido de que el cambio empieza en San Andrés, aquí y ahora. Es el momento de poner en manos de las vecinas y vecinos el acceso y la colaboración en la gestión del Ayuntamiento y hacer que su gestión merezca el adjetivo de público y transparente.Que la gestión de los servicios sea eficiente y consiga su objetivo esencial y funcional: Satisfacer el interés general de la ciudadanía para su bienestar.

En definitiva, pretendo (pretendemos, mis compañeros y servidor) que los valores que hacen seña de identidad en Podemos San Andrés, como son la integridad, la honestidad, el tesón, la transparencia, etc. puedan trasladarse al Ayuntamiento para así conseguir una verdadera institución al servicio de la ciudadanía.

Como reza el dicho: Quisieron enterrarnos sin saber que éramos semillas. Y ahora es el momento de florecer y dar fruto.